Blog Maxalli | Ingredientes naturales, ciencia y rutinas
Muchos desodorantes naturales han ganado fama por ser una alternativa al aluminio, pero la mayoría tiene un ingrediente que puede causar más daño que beneficio: el bicarbonato de sodio. Aunque es efectivo para neutralizar el mal olor, también es altamente alcalino, lo que lo vuelve agresivo para la piel.
La mayoría no lo dice, pero todos lo ven. En revistas, campañas, anuncios y tiendas de belleza en México, la piel clara domina. No importa si el producto es nacional o internacional: la representación es selectiva, aspiracional, blanca. Y no es casualidad. Es un reflejo de un sistema que, sin decirlo en voz alta, sugiere quién merece ser visto como bello, premium o deseable.
Cuando el calor se pone insoportable, muchos desodorantes dejan de hacer su trabajo. Si vives en un lugar como Monterrey, sabes de lo que hablamos: sudas apenas sales de la regadera, y a medio día ya ni rastro del desodorante que usaste. El mal olor y la incomodidad aparecen, aunque jures que no hiciste esfuerzo físico.
Quien vive en Monterrey, Nuevo León ó Norte de México sabe que el calor no es cualquier cosa. Aquí el sol pega con ganas desde temprano, el sudor aparece en los lugares menos esperados y muchos desodorantes simplemente no aguantan. Es común que al medio día ya sientas que necesitas reaplicar, o peor aún, que empiece a oler raro aunque te acabes de bañar hace unas horas.
Cada vez más personas buscan productos más suaves y respetuosos con su cuerpo. En el caso del cuidado capilar, los shampoos sin sal ni sulfatos se han vuelto populares, especialmente entre quienes tienen el cuero cabelludo sensible, tratamientos de alisado, o simplemente quieren una rutina más gentil con su piel. Pero, ¿qué significa realmente “sin sal ni sulfatos” y cómo puede ayudarte?