Blog Maxalli | Ingredientes naturales, ciencia y rutinas
El aroma del copal encendido y el dulzor ácido del tamarindo no solo son parte de nuestra cultura… también son una experiencia sensorial única para tu piel. Esta nueva fragancia de Maxalli no imita lo que ya existe: reinventa lo que significa oler limpio, natural y profundamente mexicano.
La resequedad en la piel puede parecer algo simple, pero cuando se vuelve constante, puede afectar tu comodidad, tu apariencia e incluso tu barrera cutánea. La mayoría de los productos que prometen hidratar usan vaselina derivada del petróleo, que solo sella la piel, sin nutrirla ni dejarla respirar.
Cuando lanzamos nuestro primer ungüento multiusos en Maxalli, lo llamamos “jalea sin petrolato”. Queríamos dejar muy claro que no tenía nada que ver con la típica jalea de petróleo que muchas personas aún aplican en labios, codos o tatuajes. Pero aunque el nombre era fiel a nuestra visión, no tardamos en notar algo: mucha gente se confundía.
La palabra botánica evoca plantas, naturaleza y sabiduría ancestral. Pero en Maxalli no se queda en el discurso: la pomada botánica que creamos está formulada con ingredientes derivados exclusivamente de fuentes vegetales, sin petrolato, sin aceites minerales ni fragancias sintéticas. Solo activos funcionales que realmente nutren y protegen tu piel.
En México, es común asociar la palabra pomada con remedios para dolores musculares, golpes o picaduras. Sin embargo, la mayoría de estas pomadas están formuladas con petrolato, aceite mineral, ingredientes sintéticos baratos y fármacos que, si bien pueden aliviar síntomas, también conllevan riesgos de efectos secundarios, alergias o acumulación de sustancias no biodegradables en la piel.